Generación NI-NI

Marzo 4th, 2010

No es un pograma de televisión, es el nuevo modelo de contrato que presenta la patronal:
Ni paro, ni estabilidad, ni indemnización por despido, ni un sueldo digno.
Ya lo han retirado, pero me juego un café a que a corto plazo lo volveremos a ver. Es lo que ocurre cuando se deja a un tipo como Díaz Ferrán gobernando a los patronos.

El Padel visto por un rugbyman.

Marzo 1st, 2010

Hoy he estado jugando al Padel. Si, si, al Padel, ¿que pasa? y para los graciosos, que se lo que estais pensando: no, no me voy a dejar el bigote.
Ha sido una experiencia interesante:
El juego consiste en que te metes en una jaula con otro tío y nos dan una raqueta a cada uno. En medio ponen una red. No entiendo muy bien la utilidad de la red: impide que pasen mas de la mitad de las pelotas, y si se trata de separarme del contrario, con la raqueta ya me sobra para mantenerlo a raya.
La pelota puede chocar contra las paredes. La raqueta no. Yo tampoco. Parece ser que la raqueta debe servir para más de una ocasión… no será la mía.
Al parecer el juego consiste en que el de enfrente le da a la pelota y yo tengo que devolversela ?¿¿¿¿?!!! si, en serio, es así de absurdo. Y encima devolversela cerca para que pueda volver a darle, porque si la echas fuera de la jaula, aunque sea aposta, resulta que eso está muy mal visto por el consorcio internacional de jugadores de padel. Y luego vuelta a empezar tuya, mia, tuya, mía y la pelota a tomar por culo. Y el monitor se mosquea.
Luego hay que recoger las pelotas. ¡¡UNA A UNA!! ¡¡INCLUIDAS LAS QUE CAEN “ACCIDENTALMENTE” EN EL APARCAMIENTO!!
Un sindios.
Lo más positivo de la experiencia es que no hay que ducharse después: No hay barro, no hay sangre, no vomita nadie y cuando acabas en la camiseta solo está tu propio sudor. Los jugadores de padel son muy suyos con el sudor: cada uno se lleva el suyo a casa, no se comparte ni nada. Todo es muy aséptico en el padel.
Lo negativo es que no hay tercer tiempo, y así es imposible aficionarse a nada.
Seguiremos informando.

Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Everett

Febrero 14th, 2010

Si ustedes no conocen a Mark Oliver Everett (más conocido como E. o como “el artista más conocido como E.”), o a su banda Eels, si no han leído sus letras angustiosas y deprimentes incluso cuando pretende ser optimista, o si lo conocen, pero no les gusta, pueden ahorrarse el libro con total tranquilidad.
Señoras y señores, con todos ustedes Mark Everett:

El libro pretende ser una autobiografía (incompleta, como todas) de Mark Everett, aunque más parece una ajuste de cuentas con el pasado o una justificación del tipo: “Soy rebelde porque el mundo me ha hecho así“, totalmente innecesaria, porque si han seguido a Everett a través de sus discos, conocerán de sobra toda esa información, puesto que la ha plasmado en sus canciones disco tras disco, pero si no les interesa su música, su vida tampoco lo hará y este libro se les hará insoportablemente cargante.
Eso sin entrar en el estilo de plasta-desconocido que te da la brasa en un bar y te cuenta su vida sin que se lo hayas pedido.
En definitiva, si tienen 20 euros, gastenlos en cualquier otra cosa, por ejemplo un libro interesante.

CALIFICACIÓN: TOTALMENTE PRESCINDIBLE

Fracaso nº3

Febrero 14th, 2010

Tras varias horas de trastear con las carpetas y añadir y quitar lineas de código aquí y allá, se me ocurrió mirar las condiciones de mi contrato y resulta que en mi paquete STRATO no se puede instalar una base de datos MySQL y por lo tanto Joomla no puede ser instalado.
Mientras me pienso si darme de baja en STRATO y contratar con otro servicio de hosting o renovar la suscripción voy a muintentar mudar todo el contenido del blog a otro sitio: http://elprofemiguel.wordpress.com/
porque nunca se sabe…

Mudanza

Febrero 13th, 2010

Aprovechando que me han dejado solo en casa y que tengo muchos exámenes por corregir, voy a intentar, por enésima vez, mudar la web y el blog a un Joomla!
Paso 1.
Poner música. Algo optimista y motivador:

Laying on the bathroom floor
Kitty licks my cheek once more
And I….
I could try
But waking up is harder when you wanna die

Walter’s on the telephone
Tell him I am not at home
‘cause I…
Think that I…
Am going to a place where I am always high

My name”””’’s Elizabeth
My life is shit and piss

Elisabeth on the bath room floor, de Eels.

Paso 2. Abrir Firefox y escribir ://localhost/….

Paso 3. Encomendarme al espiritu de Captain Crunch y que sea lo que Dios quiera.
Si todo sale bien, mañana tendrán una nueva versión del Blog del Profe Miguel integrado en una pagina web completamente nueva.
Si algo falla y este sitio desaparece sin dejar rastro quiero que sepan que ha sido un placer estar con ustedes (seis) durante este año y que les echaré de menos.
Que la fuerza me acompañe, la noche va a ser larga.

Emile Cioran

Febrero 11th, 2010

Hace muchos años, en una galaxia muy lejana, yo era fanático de Cioran. Le leí con fruición, en francés y en español, pero jamás compré un libro suyo (era muy libertario, yo, entonces). Me iba a la FNAC de Callao, al auditorio, y me leí sus obras completas de gratis. Lo leí en la biblioteca de CajaMadrid que había en Bravo Murillo y en la pública de Cuatro Caminos, en Madrid mientras hacia como que estudiaba. Solo tengo un libro suyo, que robé de una biblioteca: Ese maldito Yo. Y no he dejado de leerlo en los últimos 20 años.
Esta mañana en uno de mis blogs favoritos he ledio uno de sus aforismos y lo he distribuido entre algunos amigos. La frase en cuestión es esta:

Siempre tenemos la impresión de que podríamos hacer mejor lo que otros hacen. Desgraciadamente, no tenemos el mismo sentimiento hacia lo que nosotros mismo hacemos.

Me ha llamado mucho la atención constatar que ninguno de mis amigos conocían su existencia, así que por si acaso les da por pasarse por aquí voy a ponerles alguna cita más:

Desconfíen del rencor de los solitarios que dan la espalda al amor, a la ambición, a la sociedad. Se vengarán un día de haber renunciado a todo eso.

Esto es lo que Jorge piensa de mi, lo se

La única originalidad del amor es que hace la felicidad indistinta de la desdicha.

Esto es lo que Jorge cree que yo pienso, tambien lo se.

La gente me cae mal, pero me gusta reir y no puedo reir solo

Ese soy yo hecho cita

No se habita un país, se habita una lengua. Una patria es eso y nada más.

Esta es motivadora para los apátridas y peligrosa en boca de un nacionalista.

Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.

y esta es mi favorita:

Mientras quede en pie un solo Dios en el mundo la tarea del hombre estará incompleta.

Lean a Ciorán, no se arrepentirán.

24 horas y una tutoría

Febrero 11th, 2010

25 horas de clase.

El máximo que marca la ley para un profesor en la Enseñanza Privada Concertada.

Empezar a las 9, saltar de un aula a otra: un primero, un segundo, otra vez primero. Recreo. Hora libre. Dos clases mas y a comer. Un café y otras dos clases, un tercero y un cuarto.

Llegar a casa, corregir exámenes, programar, preparar, reflexionar sobre la tarea educativa.
Pasarme el domingo diseñando estrategias para hacerme entender en mis fracciones, mis ecuaciones y mis polígonos.
Leer sobre pedagogía, sobe aprendizajes, sobre matemáticas.

Hablar con mis compañeros, compartir con ellos el día a día. Aprender de ellos, reirnos juntos, escucharnos, gritarnos, enfadarnos, saberme uno más del equipo.

No sentirme tan solo.

Pensar en mis 25, 30 alumnos. Centrar mis esfuerzos en ellos, meterme en sus cabezas, traérmelos a casa, sentarlos a mi mesa y soñar con ellos. Y sus familias, cuando existen.

Y dormir tranquilo, sentirme útil, ser feliz.

Yo solo quiero 24 horas y una tutoría. Solo eso.

Hay gente pa to””

Febrero 9th, 2010

Intenet es el paraiso de los raros.
Y si no miren lo que he encontrado dando una vuelta por ahí:

No se lo pierdan, parece que esta vez el apocalipsis viene para quedarse… y yo con estos pelos.

Zapatero y el Deuteronomio

Febrero 4th, 2010

Hoy Zapatero se ha ido a un desayuno de oración con Obama. Supongo que habrá ido por lo del desayuno, que los yanquees desayunan muy requetebien, porque por lo de la oración no creo que haya sido. Y el caso es que el Presidente, agnóstico y laicista, que se dice él, se ha crecido en lo de la oración y ha tomado la palabra para citar unos versículos del Deuteronomio, concretamente el 14 del capítulo 24:

No oprimirás al jornalero pobre y menesteroso, ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en tu tierra dentro de tus ciudades.

Bien. Muy solidario y tal.
Mola ese libro, el Deuteronomio. Que nombre más sonoro: DEUTERONOMIO. No me negarán que suena mucho mejor que “La sombra del viento”, donde va a parar… Y tiene un aire como de insulto culto: ¡¡Deuteronomio!! Si ustedes le llaman Deuteronomio al primero que pasa por la calle fijo que le calza una hostia (sin consagrar, se entiende).
Pero volvamos al tema, que me estoy yendo. El que firma estas lineas puede presumir de haberse leido la Biblia de cabo a rabo y consultarla de vez en cuando; es una de mis novelas de ficción favoritas, lo que no me gusta es el final. No se lo voy a estropear, por si se lo quieren leer, pero al final mueren todos.
El caso es que siguiendo el ejemplo de nuestro muy agnóstico presidente (¿por qué le tiene la gente tanto miedo a la palabra Ateo?) voy a darle un repasillo al Deuteronomio.
En el mismo capítulo que cita Zapatero, el 24, se reconoce abiertamente, en el primer versículo, el derecho al divorcio:

Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa.

Si, vale, solo pueden divorciarse los hombres, pero es divorcio, al fin y al cabo.
Pero la chicha está en el capítulo 21, donde da ideas para el desenlace del programa Generación Ni-Ni:

Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.

Toma ya, con dos cojones. Estoy pensando en la reforma educativa que está preparando el Ministro y se me estan ocurriendo unas ideas…
Y este es el concepto de castidad del Deuteronomio y las instrucciones para aplicarlo:

Si hubiere una muchacha virgen desposada con alguno, y alguno la hallare en la ciudad, y se acostare con ella; entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad, y los apedrearéis, y morirán;

Eso, por guarros. Y a ella por hijaputa: una tía, casada que es virgen (y por tanto tiene al marido pan y agua) que se acuesta con otro, no se merece menos que una pedrada.

Y hay muchas más perlas como estas, hojeen la biblia, es un buen libro. Sin embargo, me llama la atención que el Antiguo Testamento, un libro que fue escrito para decirles a unos pastores analfabetos y semi-nómadas de Asia Menor, cuatrocientos años antes de Cristo, como debían comportarse, sea tomado por personas supuestamente cultivadas como referencia para su comportamiento diario, o, mejor, como manual para juzgar a sus semejantes.

Crisis? What´s crisis?

Febrero 4th, 2010

Tomado del diccionario de la Real Academia:
crisis.

(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).

1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.

2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.

4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.

5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.

6. f. Escasez, carestía.

7. f. Situación dificultosa o complicada.

A la vista del siguiente titular que pueden leer el El País de esta mañana:
dibujo
¿A cual de las anteriores acepciones se refiere el titular cuando habla de crisis?

M.

Febrero 2nd, 2010

Se llama M. y me roba los lápices. La vida no le ha tratado bien, pero ella le planta cara y le sonrie. Misteriosamente, a veces la vida le devuelve la sonrisa y se sale con la suya. Es lo que pasa con los optimistas, que a largo plazo siempre tienen razón.
M es, como la mayoría de las personas inteligentes que conozco, una buena persona, aunque me robe los lápices. Se me ha llevado ya, que yo recuerde, un 2B, un 4H. Yo los dejo sobre mi mesa y al rato desaparecen. A cambio, suele dejarme sonrisas, confidencias, toneladas de paz y, ayer, un llavero azul.
Si alguno de ustedes tiene la suerte de cruzársela disfruten de su compañia y sientanse unos privilegiados por haberla conocido: no hay mucha gente como M.
Aunque les robe los lápices.

Reforma educativa. Y van…

Enero 27th, 2010

Resulta que aún no hemos terminado de implantar la LOE y ya tenemos al Ministro planteando una nueva reforma.
Pueden cambiar los partidos, los politicos, las políticas, las directrices y los gobiernos. Puede cambiar nuestra política exterior, la de defensa, la económica y la de sanidad. Pueden venir tiempos de bonanza o de crisis. Podemos ser campeones o volver a casa en cuartos. Lo único que permanece inmutable es el espíritu del Ministerio de Educación. Han mantenido una linea uniforme desde hace más de 30 años: Cada tres o cuatro años hay que reformar el sistema educativo, y si es posible vaciarlo de contenidos un poquito más (hasta la fecha siempre ha sido posible).
Supongo que cuando cambia el Ministro, este se trae consigo al equipo de colaboradores que tuviera en su trabajo anterior, y de repente un Secretario se convierte en Director general, se sienta en el sillón de cuero de su flamante despacho y piensa (es un decir): “Me han puesto aquí para que tome decisiones. Bien, vamos a tomar decisiones” y entran en los colegos e institutos como el caballo de Atila en una cacharrería. Lo ponen todo patas arriba, la mayor parte de las veces sin haber pisado un centro educativo en los últimos 30 años y sin preguntar a los que nos movemos por allí. Y luego se extrañan de que ls cosas salgan como salen.
La otra “marca de la casa” es, desgraciadamente, no aumentar en un solo euro la partida económica destinada a Educación.
La LOGSE, la primera, que todo el mundo insultó aún sin habersela leido, era una gran ley de Educación. Aportaba novedades y un espíritu de ayuda al alumnos como no se ha visto ni antes ni después. Pero se les olvidó un detalle: Para atacar una reforma tan ambiciosa como era la LOGEs, que pretendía incluir a todos los alumnos, en lugar de excluir a los malos y proteger solo a los buenos hacía falta mucho dinero. Dinero que ni los Gobiernos socialistas ni Populares se plantearon jamás poner sobre la mesa.
La solución era esa: Dinero. Tenemos una educación-basura que se hace con muy poco dinero, y así no pueden salir bien las cosas en la vida.

Hoy el Ministro Gabilondo ha presentado un proyecto para reformar de nuevo la ESO. Como solo se lo que he visto en la tele voy a abstenerme de opinar, y como soy un optimista vocacional (si no no podría ser profesor) les voy a dar a los políticos un nuevo voto de confianza, incluso después de plantear una reforma sin haber escuchado a los profesores. Les prometo que en cuanto me lea el documento de la propuesta del Gobierno, armado de mi más positivo espíritu, comentaré aqui uno por uno todos sus puntos.

Hasta entonces seguiré babeando ante los nuevos cacharritos que inventan los chicos de Apple.

Probando Corel Painter 11

Enero 23rd, 2010

calle_carboncillo
Tizas sobre papel de estraza.

El ser humano es incomprensible

Enero 22nd, 2010

portalapices
La profesora está hablando por teléfono, de repente necesita un bolígrafo para tomar nota de algo. Alarga el brazo y coge uno del portalápices. Le quita la capucha e intenta escribir. El boligrafo se niega. La profesora insiste. Definitivamente el bolígrafo no pinta. La profesora coge la capucha, tapa el bolígrafo y lo vuelve a colocar en su sitio en el portalápices.
El ser humano hace cosas incomprensibles.

La historia mas corta del mundo

Enero 17th, 2010

Si le preguntas a alguien por el cuento más breve jamás escrito, seguramente te responderá que es la Historia del Dinosaurio de Augusto Monterroso, que pasa por ser el cuento mas breve de la historia. Dice así:

Cuando despertó, el dinosaurio todavia estaba allí.

Sin embargo poca gente conoce que existe una aún mas corta, que gana por una palabra. Se la debemos a Hemingway. El original, en inglés dice así:

For sale: baby shoes, never worn.

Traduccion libre al castellano respetando el numero de palabras: Vendo zapatos de bebé sin usar.Aunque quizá sería mas exacto algo así como: Se venden zapatos de bebé que no se llegaron a estrenar.
Parece ser que Hemingway, durante una estancia en Suiza con su mujer, ganó una apuesta al ser capaz de escribir un cuento con menos de diez palabras: le sobraron 4.

Lo que mas me llama la atención de estas dos historias no es la brevedad, ni la cantidad de información que son capaces de esconder esas seis palabras (siete en el caso de Monterroso).
Lo que mas me impresiona es que además ambos fueron capaces de escribir esas historias tan peculiares conservando su propio estilo literario.

Por cierto, que Hemingway retomó esta brevísima historia y la convirtió en un cuento al estilo clásico: Colinas como elefantes blancos. Si tiene interés en leerla se la pego aquí abajo. La he sacado del blog Las Historias.

COLINAS COMO ELEFANTES BLANCOS
Ernest Hemingway
Del otro lado del valle del Ebro, las colinas eran largas y blancas. De este lado no había sombra ni árboles y la estación se alzaba al rayo del sol, entre dos líneas de rieles. Junto a la pared de la estación caía la sombra tibia del edificio y una cortina de cuentas de bambú colgaba en el vano de la puerta del bar, para que no entraran las moscas. El americano y la muchacha que iba con él tomaron asiento a una mesa a la sombra, fuera del edificio. Hacía mucho calor y el expreso de Barcelona llegaría en cuarenta minutos. Se detenía dos minutos en este entronque y luego seguía hacia Madrid.
—¿Qué tomamos? —preguntó la muchacha. Se había quitado el sombrero y lo había puesto sobre la mesa.
—Hace calor —dijo el hombre.
—Tomemos cerveza.
—Dos cervezas —dijo el hombre hacia la cortina.
—¿Grandes? —preguntó una mujer desde el umbral.
—Sí. Dos grandes.
La mujer trajo dos tarros de cerveza y dos portavasos de fieltro. Puso en la mesa los portavasos y los tarros y miró al hombre y a la muchacha. La muchacha miraba la hilera de colinas. Eran blancas bajo el sol y el campo estaba pardo y seco.
—Parecen elefantes blancos —dijo.
—Nunca he visto uno —. El hombre bebió su cerveza.
—No, claro que no.
—Nada de claro —dijo el hombre—. Bien podría haberlo visto.
La muchacha miró la cortina de cuentas.
—Tiene algo pintado —dijo—. ¿Qué dice?
—Anís del Toro. Es una bebida.
—¿Podríamos probarla?
—Oiga —llamó el hombre a través de la cortina.
La mujer salió del bar.
—Cuatro reales.
—Queremos dos de Anís del Toro.
—¿Con agua?
—¿Lo quieres con agua?
—No sé —dijo la muchacha—. ¿Sabe bien con agua?
—No sabe mal.
—¿Los quieren con agua? —preguntó la mujer.
—Sí, con agua.
—Sabe a orozuz —dijo la muchacha y dejó el vaso.
—Así pasa con todo.
—Si dijo la muchacha—- Todo sabe a orozuz. Especialmente las cosas que uno ha esperado tanto tiempo, como el ajenjo.
—Oh, basta ya.
—Tú empezaste —dijo la muchacha—. Yo me divertía. Pasaba un buen rato.
—Bien, tratemos de pasar un buen rato.
—De acuerdo. Yo trataba. Dije que las montañas parecían elefantes blancos. ¿No fue ocurrente?
—Fue ocurrente.
—Quise probar esta bebida. Eso es todo lo que hacemos, ¿no? ¿Mirar cosas y probar bebidas?
—Supongo.
La muchacha contempló las colinas.
—Son preciosas colinas —dijo—. En realidad no parecen elefantes blancos. Sólo me refería al color de su piel entre los árboles.
—¿Tomamos otro trago?
—De acuerdo.
El viento cálido empujaba contra la mesa la cortina de cuentas.
—La cerveza está buena y fresca —dijo el hombre.
—Es preciosa —dijo la muchacha.
—En realidad se trata de una operación muy sencilla, Jig —dijo el hombre—. En realidad no es una operación.
La muchacha miró el piso donde descansaban las patas de la mesa.
—Yo sé que no te va a afectar, Jig. En realidad no es nada. Sólo es para que entre el aire.
La muchacha no dijo nada.
—Yo iré contigo y estaré contigo todo el tiempo. Sólo dejan que entre el aire y luego todo es perfectamente natural.
—¿Y qué haremos después?
—Estaremos bien después. Igual que como estábamos.
—¿Qué te hace pensarlo?
—Eso es lo único que nos molesta. Es lo único que nos hace infelices.
La muchacha miró la cortina de cuentas, extendió la mano y tomó dos de las sartas.
—Y piensas que estaremos bien y seremos felices.
—Lo sé. No debes tener miedo. Conozco mucha gente que lo ha hecho.
—Yo también —dijo la muchacha—. Y después todos fueron tan felices.
—Bueno —dijo el hombre—, si no quieres no estás obligada. Yo no te obligaría si no quisieras. Pero sé que es perfectamente sencillo.
—¿Y tú de veras quieres?
—Pienso que es lo mejor. Pero no quiero que lo hagas si en realidad no quieres.
—Y si lo hago, ¿serás feliz y las cosas serán como eran y me querrás?
—Te quiero. Tú sabes que te quiero.
—Sí, pero si lo hago, ¿volverá a parecerte bonito que yo diga que las cosas son como elefantes blancos?
—Me encantará. Me encanta, pero en estos momentos no puedo disfrutarlo. Ya sabes cómo me pongo cuando me preocupo.
—Si lo hago, ¿nunca volverás a preocuparte?
—No me preocupará que lo hagas, porque es perfectamente sencillo.
—Entonces lo haré. Porque yo no me importo.
—¿Qué quieres decir?
—Yo no me importo.
—Bueno, pues a mí sí me importas.
—Ah, sí. Pero yo no me importo. Y lo haré y luego todo será magnífico.
—No quiero que lo hagas si te sientes así.
La muchacha se puso en pie y caminó hasta el extremo de la estación. Allá, del otro lado, había campos de grano y árboles a lo largo de las riberas del Ebro. Muy lejos, más allá del río, había montañas. La sombra de una nube cruzaba el campo de grano y la muchacha vio el río entre los árboles.
—Y podríamos tener todo esto —dijo—. Y podríamos tenerlo todo y cada día lo hacemos más imposible.
—¿Qué dijiste?
—Dije que podríamos tenerlo todo.
—Podemos tenerlo todo.
—No, no podemos.
—Podemos tener todo el mundo.
—No, no podemos.
—Podemos ir adondequiera.
—No, no podemos. Ya no es nuestro.
—Es nuestro.
—No, ya no. Y una vez que te lo quitan, nunca lo recobras.
—Pero no nos los han quitado.
—Ya veremos tarde o temprano.
—Vuelve a la sombra —dijo él—. No debes sentirte así.
—No me siento de ningún modo —dijo la muchacha—. Nada más sé cosas.
—No quiero que hagas nada que no quieras hacer…
—Ni que no sea por mi bien —dijo ella—. Ya sé. ¿Tomamos otra cerveza?
—Bueno. Pero tienes que darte cuenta…
—Me doy cuenta —dijo la muchacha. ¿No podríamos callarnos un poco?
Se sentaron a la mesa y la muchacha miró las colinas en el lado seco del valle y el hombre la miró a ella y miró la mesa.
—Tienes que darte cuenta —dijo— que no quiero que lo hagas si tú no quieres. Estoy perfectamente dispuesto a dar el paso si algo significa para ti.
—¿No significa nada para ti? Hallaríamos manera.
—Claro que significa. Pero no quiero a nadie más que a ti. No quiero que nadie se interponga. Y sé que es perfectamente sencillo.
—Sí, sabes que es perfectamente sencillo.
—Está bien que digas eso, pero en verdad lo sé.
—¿Querrías hacer algo por mi?
—Yo haría cualquier cosa por ti.
—¿Querrías por favor por favor por favor por favor callarte la boca?
El no dijo nada y miró las maletas arrimadas a la pared de la estación. Tenían etiquetas de todos los hoteles donde habían pasado la noche.
—Pero no quiero que lo hagas —dijo—, no me importa en absoluto.
—Voy a gritar —dijo la muchacha.
La mujer salió de la cortina con dos tarros de cerveza y los puso en los húmedos portavasos de fieltro.
—El tren llega en cinco minutos —dijo.
—¿Qué dijo? —preguntó la muchacha.
—Que el tren llega en cinco minutos.
La muchacha dirigió a la mujer una vívida sonrisa de agradecimiento.
—Iré llevando las maletas al otro lado de la estación —dijo el hombre. Ella le sonrió.
—De acuerdo. Ven luego a que terminemos la cerveza.
El recogió las dos pesadas maletas y las llevó, rodeando la estación, hasta las otras vías. Miró a la distancia pero no vio el tren. De regresó cruzó por el bar, donde la gente en espera del tren se hallaba bebiendo. Tomó un anís en la barra y miró a la gente. Todos esperaban razonablemente el tren. Salió atravesando la cortina de cuentas. La muchacha estaba sentada y le sonrió.
—¿Te sientes mejor? —preguntó él.
—Me siento muy bien —dijo ella—. No me pasa nada. Me siento muy bien.

© Herederos de Ernest Hemingway